La Audiencia Provincial de Murcia ha desestimado el recurso que presentó un hombre contra la sentencia del Juzgado de Instrucción nº 3 que en abril del año pasado le condenó a una multa de 60 euros por servirse 10 euros de gasolina en una estación de servicio y no pagarlos.

Según la sentencia, el juzgado le impuso esta pena al considerar probado que había cometido una falta de estafa.

En el recurso ante la Audiencia, el acusado presentó un documento para acreditar que sufre un síndrome adaptativo que, según él, habría incidido en la comisión de la falta, pero el tribunal no lo ha considerado suficiente para eximirlo de su responsabilidad.