El pasado 3 de marzo entró en vigor la reforma del Código Penal que endurece las penas para los conductores que cometan una imprudencia al volante o se den a la fuga tras causar un accidente.

Además, esta reforma vuelve a introducir hechos que con la reforma del año 2015 quedaron despenalizados dejando desamparadas a las víctimas de accidentes de tráfico, tal y como Automovilistas Europeos Asociados (AEA) denunció en su momento en una reunión con altos cargos del Ministerio de Justicia.

Así, a partir de ahora, los accidentes de tráfico en los que se cometa al menos una infracción calificada como grave por la Ley de Seguridad Vial y se produzca una lesión que requiera, además de una primera asistencia facultativa, tratamiento médico o quirúrgico se tramitarán como delito.

Más castigo cuando haya muchas víctimas

También se endurecen las penas de los delitos causados por infracciones graves de los conductores cuando en un accidente se produzcan varias víctimas.

Nuevo delito de fuga

Por último, se crea un nuevo delito de seguridad vial para castigar a los conductores que, tras causar un accidente, abandonen el lugar donde ha ocurrido.

Hasta ahora solo existía el delito de omisión del deber de socorro pero solo se apreciaba si la víctima estaba desamparada y en peligro manifiesto y grave. La paradoja es que una fuga con fallecidos no era considerada delito.

¿Qué se considera imprudencia grave y menos grave?

La reforma del Código Penal ha precisado lo que a partir de ahora se considerará una imprudencia grave o una imprudencia menos grave en un accidente de tráfico con resultado de muerte o lesiones.

IMPRUDENCIA GRAVE

Así, en el Código Penal se establece que “Se reputará en todo caso como imprudencia grave la conducción en la que la concurrencia de alguna de las circunstancias previstas en el artículo 379 determinara la producción del hecho”.

Es decir, cuando el conductor del vehículo causante del accidente conduzca bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas, o con excesos graves de velocidad.

IMPRUDENCIA MENOS GRAVE

Respecto a la imprudencia menos grave, establece que “Se reputará imprudencia menos grave, cuando no sea calificada de grave, siempre que el hecho sea consecuencia de una infracción grave de las normas sobre tráfico (no respetar un semáforo en rojo, hablar por el móvil, saltarse un stop, etc), apreciada la entidad de esta por el Juez o el Tribunal”.

¿CÓMO SE CLASIFICAN LAS LESIONES?

LESIONES LEVES (Art. 147 C.P):

Se consideran lesiones menos graves aquellas que menoscaban la integridad corporal o salud física o mental de otra persona, siempre que la lesión requiera objetivamente para su sanidad, además de una primera asistencia facultativa, tratamiento médico o quirúrgico.

LESIONES GRAVES (Art. 149 C.P):

Se consideran lesiones graves las que causan la pérdida o la inutilidad de un órgano o miembro principal, o de un sentido, la impotencia, la esterilidad, una grave deformidad, o una grave enfermedad somática o psíquica.

LESIONES MENOS GRAVES (Art. 150 C.P):

Se consideran lesiones menos graves aquellas que causan la pérdida o la inutilidad de un órgano o miembro no principal, o la deformidad.

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