Automovilistas Europeos Asociados (AEA) se ha mostrado “radicalmente contraria” a la propuesta del Gobierno de cobrar un peaje a los particulares por el uso de las autovías actualmente gratuitas por cuanto los automovilistas españoles con sus impuestos ya pagan con creces el mantenimiento de estas infraestructuras y porque este tipo de medidas puede tener un impacto muy negativo para la economía de las zonas donde se implanten.
Los automovilistas aportan cada año más de 30.000 millones
AEA considera que la medida no está justificada porque los automovilistas ya aportan anualmente al presupuesto 30.000 millones de euros en impuestos (carburantes, matriculación, circulación…), frente a los 1.700 millones que, según estimaciones de esta entidad, precisaría el mantenimiento de la actual red de carreteras y de los que “a duras penas cada año se cubre la mitad”.
En efecto, las inversiones presupuestadas para el mantenimiento y conservación de carreteras para 2022 ascienden a 993.341.000 euros, cifra que AEA considera insuficiente para la importante contribución que los automovilistas ya aportan al erario.
A juicio de AEA, las infraestructuras de carreteras son un servicio público esencial que debe ser financiado con cargo a los presupuestos generales del Estado, y no solo por razones económicas y sociales, sino por razones de seguridad vial.
En este sentido, AEA señala que esta decisión afectaría negativamente a la seguridad vial “ya que muchos automovilistas que hoy circulan por autovías y autopistas seguras se verían obligados a hacerlo por carreteras convencionales en las que se producen el 80% de los accidentes con víctimas”.
Impacto económico negativo
AEA advierte, además, de los efectos económicos negativos que esta medida tiene sobre las zonas donde se implanta. Así, en nuestro vecino país Portugal cuando se estableció este peaje a finales de 2010, el tráfico en las autovías descendió entre un 30 y un 50%.
Volver a la Edad Media
Para AEA, este tipo de medidas “no solo son muy negativas para el desarrollo de las comunicaciones y la seguridad vial sino que además fomentan la insolidaridad entre los territorios. Por eso, esperamos que el gobierno no vaya a caer en la tentación de buscar una nueva vía para financiar las infraestructuras mediante el derecho de Portazgo, utilizado en la Edad Media.”
Me sumo ampliamente a la negativa por el re-pago que se intenta aplicar al uso de las infraestructuras (hemos pagado la infraestructura y ahora quieren que re-pagemos por el servicio) atendiendo además del -abuso de posición dominante- del gobierno ante esta situación, lo que pueda existir de pago por duplicado de una tasa o impuesto. Totalmente de acuerdo en establecimiento de manifestaciones, tanto a pie como en vehículos en estas mismas vías para manifestar en dichas vías nuestro desacuerdo con el abuso. Gracias. Saludos.
Sólo decir que subscribo todas y cada una de las palabras que aparecen en este comunicado, y me gustaría añadir que quizás desde esta entidad se debería organizar una manifestación multitudinaria a nivel nacional para que toda la población saliese ya a la calle y nuestros gobiernos tanto estatal como provinciales viesen claramente que el pueblo no va a tragar con esta medida tan injusta y con el único propósito de que la mayor parte de ese dinero caiga en los bolsillos de los múltiples penosos gestores – por no llamarles ladrones, término este último que probablemente se adecue más a la realidad -. Si no salimos s la calle, acabaremos como en Portugal, donde la mayoría de los conductores usan carreteras secundarias congestionadas para evitar los peajes, lo que iría en detrimento de nuestra seguridad y sería una clara involución para todos los automovilistas y el pueblo en general que, no olvidemos, ha pagado ya con creces estas autovías