Hay una polémica en EEUU que vamos a intentar levantar aquí de manera controlada: airbags falsificados, que incluso pueden causar daños.
Como cliente de un taller en el que nos deban de reemplazar un airbag… ¿puede el consumidor exigir una factura de suministrador al taller para asegurarnos de que el equipo de seguridad instalado cumple todas las normas? (no es como un cinturón de seguridad, no lleva una etiqueta visible) ¿Hay algo que pueda hacer para tener garantías de que se ha empleado material original (que entiendo que se puede en caso de recambios utilizar material «equivalente», pero en caso de explosivos?

AEA RESPONDE

El problema que se ha detectado en EE.UU consiste en la falsificación de air-bags, es decir en la falsificación de piezas de recambio. Por tanto, ningún país está exento de esta amenaza que afecta no sólo al sector del automóvil sino a cualquier otro sector.

Si bien en este caso, -según las primeras evaluaciones realizadas  por el  Departamento de EE.UU. de la Administración Nacional de Seguridad Vial de Transporte Tráfico (NHTSA)-, el alcance es muy limitado ya que afecta  a menos del 0,1 por ciento de la flota de vehículos de EE.UU., por el tipo de elemento de seguridad de que se trata hay que tener especial precaución.

Recomendaciones de AEA

Con independencia de la actuación de la policía -que siempre actúa de oficio en caso de falsificaciones-, AEA recomienda solicitar al taller que realice una reparación en su vehículo la acreditación acerca del origen de los recambios que utilice.
De acuerdo con la legislación española los talleres están obligados a tener a disposición del público justificación documental que acredite el origen y precio de los repuestos utilizados en las reparaciones.
Además conviene recordar que todos los elementos, piezas o conjuntos que los talleres utilicen en sus reparaciones deben ser nuevos y adecuados al modelo del vehículo, salvo que exista conformidad escrita del cliente para instalar elementos, equipos o conjuntos reacondicionados o reconstruidos por los fabricantes de los mismos, por los servicios autorizados por estos o por industrias especializadas autorizadas expresamente por el Ministerio de Industria.
También previa conformidad escrita del cliente pueden utilizarse piezas usadas o no específicas del modelo de vehículo a reparar, siempre que el taller se responsabilice por escrito de que las piezas usadas se encuentran en buen estado o de que las piezas permiten una adaptación con garantía suficiente.
AEA recuerda también que los talleres de reparación están obligados a presentar al cliente, y a entregarle al término de la misma las piezas y elementos que hayan sido sustituidos, salvo renuncia expresa.